NO CONVIRTAMOS LA MONTAÑA EN UNA LETRINA

07.11.2012 17:22

En días pasados leía un artículo en la revista electrónica desnivel.com de España que llamó mi atención y cuyo título rezaba: "Cómo cagar en el monte". 

Aunque de inicio comencé a leerlo simplemente como un dato curioso, me hizo reflexionar en la problemática que está pasando en todo el viejo continente en las  zonas de Escalada, Montaña, Barranquismo y Montañismo por el mal manejo de los desechos humanos,  sin pensar que tuviéramos nosotros algún punto de comparación en los lugares que visitamos en nuestra localidad. 

Pasé muchos años de inactividad sin recurrir a la Montaña y a todos esos lugares que hoy se han convertido en verdaderas Zonas de Escalada, pero ¡OH SORPRESA! al visitar de nuevo estas zonas y Montañas he encontrado la misma problemática que en días anteriores leía como algo curioso y lejano.

De entrada por ejemplo "El Diente" se está convirtiendo en una letrina, donde tristemente puedes encontrar excrementos por todas partes,  toallas femeninas, papel sanitario y lo más grave es que están muy próximos a las rutas de escalada. Ahora seguramente tendremos que reclasificar el grado de dificultad de las rutas añadiendo que además por librar la mierda de Juan o de José o la toallita de María de la Concepción, la ruta de ser 5.10 ahora es 5.14 y no se diga de la basura, desperdicios de comida, botellas de vino, envases de plástico  y cuanta cosa puedas  imaginar. Punto y aparte sería hablar del Grafiti y ese lamentable afán por querer compensar la falta de logros personales causando daños y degradación.  Es una pena que algunas personas consideren que rayonear una roca les dará algún prestigio social y por eso quieran dejar su huella, que al final de cuenta queda en el anonimato porque ¿quién conoce al "Uyuyui", ò al "XDXDXD" ò qué sé yo que pseudónimo se pongan estos "artistas" incomprendidos de la sociedad?.

¿Será que tiempos pasados fueron mejores ò antes nos preocupaba que nos fueran a ver el trasero y por eso quizá el problema lo tratábamos de alejar lo más posible donde no nos lo vieran? ò ¿será que teníamos más recato y más respeto por nosotros mismos y los demás?

Se me haría difícil enumerar cuántas campañas de recolección de basura hemos realizado en este lugar,  al igual de la cantidad de planes de acción para tratar de borrar el Grafiti, incluso en alguna ocasión recurrimos a pintar las rocas dañadas tratando de igualar su color natural con tal de que la contaminación visual se redujera.

Les comparto  parte del artículo publicado por la revista Desnivel con respecto a ésta problemática que hoy nos aqueja y con la recomendación de que cuando visitemos lugares cuya característica sea tener un terrero completamente rocoso y no podamos enterrar desechos, por lo menos llevemos una bolsita de plástico para poder traernos el papel sucio que generemos.

NO CONVIRTAMOS LA MONTAÑA EN UNA LETRINA

J.M. V-G - Lunes, 22 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:46h.

La acumulación de detritos en las zonas de escalada más frecuentadas se ha convertido en un gran problema. La falta de educación y concienciación de muchos no solo está suponiendo el cierre de zonas debido al enfrentamiento con las autoridades ambientales y la población local, sino que supone un riesgo para la salud y puede generar graves alteraciones al ecosistema.

Se echan en falta algunas materias –relacionadas con normas básicas de convivencia y respeto por el medio sobre todo– en la formación de montaña, tanto de técnicos como en los de perfeccionamiento e iniciación. Dónde evacuar y qué hacer con el resultado debería ser una asignatura obligatoria en todos los cursos de actividades que se practican en la naturaleza (barrancos, senderismo, escalada, BTT...), los rocódromos podrían concienciar a sus socios de este problema y cualquier salida dirigida tendría que hacer mucho hincapié en la cuestión escatológica.

En las mejores condiciones una mierda humana tardará más de un año en desaparecer, algo más el papel y no hablemos de toallitas, compresas, tampones o pañales. El efecto visual y aromático evidentemente resulta muy desagradable (y ha sido causa del cierre de algunos sectores), pero las consecuencias sanitarias y ambientales son las especialmente preocupantes.

Giardia, un incómodo inquilino

La giardiasis es una enfermedad relativamente nueva que puede contraerse al beber agua infectada por depósitos fecales. Sus síntomas –diarreas, vómitos, dolores abdominales…– se padecen de 7 a 20 días y, aunque no resulta mortal en adultos sanos, puede incluso volverse una enfermedad crónica. Los que la padecen (en ocasiones sin síntomas) son transmisores. Cuando las heces llegan al agua, comienza el peligro de propagación e infección. El protozoo puede sobrevivir en el agua durante meses, sobre todo en aguas frías, y su proliferación dependerá de la estación del año y de la región. El impronunciable Criptosporidio es otro protozoo con efectos parecidos a la giardia, que se transmite de la misma forma –fecal-oral– y también sobrevive en el agua (incluso al cloro).

No vamos a hablar ahora de la necesidad de purificar el agua que bebemos ni de cómo hacerlo, pero sí de cómo evitar en lo posible la expansión de estos malditos bichos, causantes no solo de enfermedades en humanos y animales, sino también responsables de graves alteraciones en los ecosistemas.

¿Por qué hay que enterrar la mierda?

Básicamente porque se acelera la descomposición de las heces y se evita la contaminación de acuíferos. Cuando hacemos un agujero y enterramos la caca, evitamos que los organismos causantes de enfermedades se propaguen (por ejemplo al pisar el pastel involuntariamente, o al rebozarse algún animal en ella –hay perritos con esta sana costumbre...– o mediante los insectos), y que acabe en aguas torrenciales y de allí en ríos, lagos, embalses... No hace falta hacer un pozo de petróleo; lo más eficaz para su degradación será enterrarlas a 20 cm del suelo. Si remueves con un palo el regalito y lo mezclas con tierra acelerarás el proceso de descomposición.

También es muy importante no defecar en lechos secos, ni en zonas inundables ni cerca de cursos de agua (por lo menos a 60 m), y mejor cavar en terrenos secos. En climas con temperaturas Pala entierra-cacas.bajo cero permanentemente, debido a la inexistencia de actividad bacteriana, directamente la recomendación es llevarse la mierda de allí.

Por supuesto, el papel higiénico (y las toallitas, compresas...) hay que llevárselo para tirarlo en la basura. No lo entierres ni tampoco lo quemes; se han producido incendios por hacer esto, un ejemplo: el fuego que arrasó 13.000 hectáreas en las torres del Paine fue provocado por un excursionista que quemó su papel. Llévatelo contigo en una bolsa y tíralo cuando encuentres un contenedor.
La orina, salvo problemas de olor, no parece que cause tantos problemas como las heces. Aunque, si todos elegimos el mismo sitio para miccionar, podríamos provocar alteraciones químicas en el terreno.

Las herramientas del enterrador

Si no lo haces ya, hay que añadir en la mochila un nuevo artilugio: una palita o una pequeña azada para cavar. Existen unas palas plegables en acero inox (las comercializadas en EE.UU. como U-Dig-It) que, extendidas, miden poco más de 20 cm (12 plegadas) y no pesan más de 200 g, además suelen venderse con una funda de nailon. Puedes encontrarlas por algo menos de 10 euros (si quieres la auténtica y genuina U-Dig-It prepara 20 dólares más gastos de envío). La Casa Sea To Summit comercializa en España la iPoood, una pala ligera dirigida a este fin y que cuesta unos 31 euros.

Añade unas cuantas bolsas con cierre estanco (van muy bien las que venden para congelar alimentos), para guardar el papel y otros residuos. ¡Que no se te olviden!

‘Cómo cagar en el monte’

Es uno de los “best sellers” de Ediciones Desnivel, con siete ediciones en español y más de 20.000 ejemplares vendidos, y de donde se ha extraído parte de la información de este artículo. La pregunta es: ¿cómo es posible que con tantísimos ejemplares pululando por las manos de montañeros y escaladores, la mayoría siga sin saber cagar en el monte!

 

 

Fuente: http://desnivel.com